Algunas recomendaciones para actores

Hemos preparado esta nota que esperamos pueda servir a quienes, como nosotros, amamos el escenario. Se trata de algunas recomendaciones para actores noveles y también -por qué no – para actores con experiencia.

Algunas recomendaciones para actores

12 lecciones para tener en cuenta

  • Nunca tengas temor al subirte en un escenario.

El pánico escénico puede poner en alerta a un actor, pero le hace perder la naturalidad esencial para realizar su trabajo. El estudio, el conocimiento, la práctica y la experiencia te otorgarán la seguridad necesaria para salir adelante ante cualquier contratiempo o emergencia escénica.

  • Nunca temas al ridículo.

Un actor que se prepara adecuadamente tiene la capacidad necesaria para su trabajo, jamás hace el ridículo sobre un escenario.

  • No existen los buenos o malos actores.

Existen actores que se preparan para su trabajo y otros que pretenden ser actores (ya sea por atractivo físico, conveniencias o porque otros los ponen a fungir de actores). Si eres del primer grupo, prepárate bien y no temas lo que amas.

  • Improvisa sólo si es necesario.

Algunos dicen que un actor jamás improvisa, concepto falso de aquellos que adoptan posturas llenas de soberbia y vanidad. Casi todos los actores que poseen una larga trayectoria se han visto obligados a improvisar en algún momento. Y lo han hecho para cubrir algún contratiempo escénico, ayudar a un compañero e incluso salvar un accidente escénico. Improvisar no es malo. Malo es no saber cuando y cómo hacerlo. Sin embargo, improvisar sin necesidad no es propio de un actor respetuoso al texto, director, productor, compañeros escénicos o público. Es un recurso que puede usarse en caso de necesidad escénica, y que, bien realizado es útil.

  • Concéntrate y relájate

Debes concentrarte en lo que haces, pero al mismo tiempo debes permanecer relajado. Para ello debes encontrar el método de actuación que te haga sentir mejor. Y, al mismo tiempo, que te permita hacer del personaje que encarnas algo valioso para el que lo recibe. Concéntrate y estudia desde la perspectiva de tu personaje, pero bajo tus parámetros y metodología.

  • Dale vida a tu personaje.

Crea su «biografía», historia, respétalo, ódialo, ámalo, llévalo a una realidad fantástica donde se sienta natural para quien lo ve. Si deseas que tu personaje llegue a los demás, no lo sientas, has que los demás lo hagan.

  • Sé sincero sobre el escenario.

Debemos representar un personaje con sinceridad a partir de nuestro talento. Pero ojo, un actor ACTÚA, no VIVE. Porque si se deja llevar por lo que plantea el autor y el director, simplemente es una marioneta. Y, si se deja guiar solo por el personaje, puede caer en un vacío que le haga perder su propia perspectiva de la realidad. El trabajo del actor es muy delicado y riesgoso si no se realiza con la preparación y la responsabilidad necesarias.

  • No eres arcilla.

Si estás bajo una dirección, pregúntale al director cómo ve al personaje, y qué espera de ti con respecto al personaje. Un actor NO es «arcilla» en manos del director, es cocreador igual que el director. La construcción de un personaje depende de un acuerdo entre ambos.

  • La obra teatral no es tu vida

Una obra debe ser sólo la recreación de la vida. Una obra teatral no es la vida, y la vida no es una obra teatral. El dolor, amor, odio, felicidad, encuentro o desencuentro, sólo son reales en el contexto de que el público los sienta así.

  • No te hagas daño

Algunos dicen que el actor debería ensayar el «campo vital» del personaje de manera equívoca. Por ejemplo, recomiendan que, si el personaje tiene una leve cojera, deben ponerse una piedrecita en el zapato. Grave error, eso es dañino para nosotros mismos. Otra aberración aconsejada es que si es un personaje al cual le cuesta hablar, deben apretar el nudo de la corbata. Estos ejercicios pueden usarse sólo como trabajos de ensayo para buscar sensaciones y grabarlas en la memoria actoral. Pero nunca deben utilizarse en escena.

  • No te conformes.

Nunca des por terminado un personaje, nunca te creas el personaje, ni creas que eres un buen actor. Un personaje es infinito y muchos actores podrán recrearlo de diversa manera. Si llegas a creer que eres el único que puede hacer un personaje o que lo conoce como es, o que es como tú. Busca ayuda, algo funciona mal en tu cabeza. Por último, si crees que eres un buen actor por encarnar un personaje, porque alguien te lo dijo, la prensa o tu familia lo cree. Estas equivocado. Recuerda el punto tres. No dejes que la vanidad o el ego te dominen y sigue aprendiendo, probando y experimentando. El actor siempre busca más, no se conforma. Actuar es como intentar alcanzar el horizonte. Sabes que nunca llegarás a hacerlo, pero te servirá para avanzar hasta donde tu talento te lleve.

  • Da gracias.

Si tienes la oportunidad de actuar, da gracias. Pásalo bien, concéntrate en la obra, en tus marcaciones, tus compañeros y en pasarlo bien. Actuar no tendría sentido si no lo disfrutas. Disfruta lo que has vivido en escena, pero guarda la experiencia para hacer cosas mejores.

Algunas recomendaciones para actores

Esperamos que esta nota sobre «algunas recomendaciones para actores» te sea de ayuda. Y recuerda, nunca dejes de aprender y perfecciónate sobre un escenario, es el mejor lugar para probar, jugar, experimentar, reír, llorar, odiar o amar. Como decía un viejo actor: Además te aplauden y te pagan por ello. No existe mejor profesión que la actuación.

Deja un comentario